Los gastos asociados al roaming (tanto de datos como de voz) siempre han supuesto un quebradero de cabeza para las grandes empresas. Son difíciles de controlar y es sencillo que nos ocasionen un “bill shock” importante.

Gracias a la normativa europea aprobada en junio del 2017 se apreció un descenso importante en el porcentaje de la factura destinado a pagar servicios en roaming, pasando de un 41% a un 29%.

Durante este 2019 hemos visto como este porcentaje ha vuelto a crecer, principalmente impulsado por el hecho de que la reducción del coste del tráfico en roaming ha provocado que los usuarios realicen un mayor consumo aupando así el coste total. Es decir, cae el precio por minuto y MB pero los usuarios consumen una mayor cantidad haciendo crecer el importe total.

Durante el 2019 el porcentaje de la factura dedicado al roaming ha vuelto a subir, situándose a nivel del 2016 y absorbiendo el impacto del cambio de la normativa europea

Los usuarios, se han acostumbrado a estar conectados de forma permanente y a tener acceso a la información independientemente de su ubicación y, si bien están concienciados del coste del roaming, realizan un uso de estos servicios cada vez mayor.

Otro factor que ha sido determinante es el proceso de internacionalización de gran parte de las empresas españolas, que ha aumentado el número de empleados que realizan roaming.

 

Como se puede observar en la gráfica durante el 2019 el volumen de la factura dedicado al roaming se ha situado ya en un 38%, volviendo a niveles de 2016. Probablemente veamos que este porcentaje sigue creciendo y no será raro ver que supera el 41% que se alcanzó en el primer semestre del 2017.

PD: Los datos mostrados en la gráfica han sido obtenidos a partir de EPItoolbox la herramienta de TEM (Telecom Expense Management) líder en España que gestiona más de 100 clientes y 50.000 líneas móviles.